No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.
No hay secretos para el éxito. Este se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.
No hay un espectáculo en la tierra más atractivo que contemplar a una mujer hermosa cocinando para el hombre que ama.
No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo.
No hay viento favorable para el que no sabe donde va.
No he nacido para sólo un rincón, mi patria es todo el mundo.
No hizo naturaleza cosa dificultosa de las que al hombre son necesarias.
No más partidos, no más autoridad, libertad absoluta del hombre y del ciudadano: esta es mi profesión de fe social y política.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
No me gustan las entrevistas, porque siempre tengo dificultades para acordarme de las mentiras que conté en la última.
No nací para compartir el odio, sino el amor.
No necesitas una espada para cortar dos flores.
No olvides nunca formular tu deseo. Creo que no se cumplen, pero hay deseos a largo plazo que duran toda la vida, de modo que no podía esperarse su cumplimiento.
No os avergoncéis de preguntar para resolver vuestras dudas, y meditad las respuestas que os hayan sido dadas.
No perdiste a nadie, el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
No permitiré que ningún hombre reduzca y degrade mi alma haciéndome que lo odie.
No pidáis a Dios que os de una carga apta para vuestros hombros; pedidle unos hombros aptos para soportar vuestras cargas.
No pidas un cañón para matar un gorrión.
No podemos dejar que los árboles mueran. Los árboles son para nuestros nietos.
No podemos tener un pensamiento tan simplista y constreñido como para negar todo lo que nos parezca imposible.
No puede el hombre sentirse a gusto sin su propia aprobación.
No puedes hacer una revolución para tener la democracia. Debes tener la democracia para hacer una revolución.
No puedes tomar decisiones positivas para el resto de tu vida sin un ambiente que haga de esas decisiones algo natural, fácil y disfrutable.
No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar mis velas para llegar a mi destino.
No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.