No es ningún arte ser un hombre sincero, cuando se tiene diariamente sopa que tomar a cucharadas.
No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
No esperes a que muera alguien para decirle cuanto lo amabas, díselo hoy que lo tienes cerca.
No estoy del lado del hombre negro. No estoy del lado del hombre blanco. Estoy del lado de Dios.
No existe la suerte. Sólo hay preparación adecuada o inadecuada para hacer frente a una estadística.
No hay cristales de más aumento que los propios ojos del hombre cuando miran su propia persona.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.