El momento correcto para empezar no es mañana o la próxima semana, sino ahora.
El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo.
El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten.
El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.