Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas y, cuanto más extrañas son, más fácil le resulta creerlas; pero nunca toma en cuenta las que son más sencillas y posibles, porque todo el mundo puede creerlas.
Una mente lúcida y un buen corazón acompañados por sentimientos cálidos, son las cosas más importantes. Si la mente no se dirige a los pensamientos positivos y elevados, nunca podremos hallar la felicidad.
Una mentira nunca vive para llegar a vieja.
Una mujer sacrificará mil veces la vida por el que ama y se enemistará para siempre con él por una cuestión de orgullo a propósito de una puerta cerrada o abierta: se trata de un punto de honor.
Una persona ociosa tienta al diablo para que la tiente.
Una proposición sólo puede decir cómo es una cosa, pero no qué es ella.
Una ráfaga de invierno sin color para mostrar sin hojas para rasgar.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Una vez al año es lícito hacer locuras.
Uno de los fundamentos de la libertad consiste en poder hacer mal uso de ella.
Uno de los grandes secretos del trato con los hombres consiste, para los inteligentes, en fingir menos inteligencia de la que tiene, y para los tontos, en fingir más.
Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.
Uno es para siempre responsable de lo que domestica.
Uno no sabe nunca lo que resulta si las cosas cambian de repente; ¿pero sabe uno lo que resulta si no cambian?.
Uno siente que ciertas palabras son terribles para todos los demás, salvo para nosotros mismos.
Unos gustan decir lo que saben; otros lo que piensan.
Unos mueren para que otros hereden.
Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.
Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.
Vale mas un amigo para consolar un pequeño dolor, que un ejército para defender un imperio.
Vales demasiado para dejar que los perros te coman mientras los buitres tienen algo mas suculento que saborear.
Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.
Vamos aclarando el panorama, que hay pingüinos en la cama, por el hielo que provocas, si hace más de un mes que no me tocas, ni te dejas sobornar por este beso escurridizo, que busca el cielo y encuentra el piso
Vamos por este mundo como si tuvieramos uno de repuesto en nuestra maleta.
Vamos, amigo, recordemos que los ricos tienen camareros y no amigos.