Todos somos capitanes y la diferencia está sólo en el barco en que vamos sobre las aguas del mar.
Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.
Tú puedes, tú deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, tú lo harás.