Se marchó bajo la lluvia. Sin decir palabra. Sin mirarme. Y me cubrí la cara con las manos. Y lloré.
Se necesitan virtudes más grandes para soportar la prosperidad que la suerte adversa.
Se tarda menos en hacer una cosa bien que en explicar por qué se hizo mal.
Se valiente y vive tu vida desde tu corazón, no necesitas permiso de nadie para ser feliz.
Seguramente, existen muchas razones para los divorcios;pero la principal, es y será la boda.