Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos.
-Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
...Para mí, era el pan, era la nieve; ya la nieve no es blanca, el pan no sabe a nada.
A fin de cuentas las opiniones no son más importantes que las personas como para separarlas.