Hay que ser buenos no para los demás, sino para estar en paz con nosotros mismos.
Hay que ser un artista para entender a otro. Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
Hay que tener mucha personalidad y un entorno en donde uno se pueda sentir arropado para no dejarse llevar por la corriente de la moda.
Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.
Hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego.
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Hay quienes requieren un poema para saberse amados. Nosotros ya nos sabíamos amados y, sin embargo, allí estaba el poema.
Hay solo dos cosas con las que uno se puede acostar: una persona y un libro.
Hay tanta gente que escribe para lucirse. . . Yo empecé así y fracasé hasta el día en que olvidé esas pretensiones.
Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si éste falla, la razón debe desatinar necesariamente.
Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable.
Hay tres cosas que jamas he podido comprender: el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina.
Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.
Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.
Hay un momento para dejarlo todo.
Hay un nuevo entendimiento universal de que las fuerzas de mercado son esenciales para el desarrollo sostenible.
Hay un remedio para las culpas, reconocerlas.
Hay un tamaño físico para cada idea.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Hay una circulación común, una respiración común. Todas las cosas están relacionadas.
Hay una gran iglesia para amar, y sólo existo para adorar entre columnas de besos un cuerpo que no es humo.
Hay veces que uno se arrepiente de enterarse de ciertas cosas.
Haz de tu alma un diamante, a cada golpe una faceta más, para que un día sea toda luminosa.