El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leído.
El hábito es como un cable; nos vamos enredando en él cada día hasta que no nos podemos desatar.
El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
El hombre debería decir siempre mucho más de lo que pretende y pretender mucho más de lo que dice.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros.
El hombre es esencialmente un ser social; con mayor razón, se puede decir que es un ser familiar.
El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena.
El hombre ha de fijar un final para la guerra. Si no, la guerra fijará un final para el hombre.