El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
El dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.
El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren.
El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.