La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.
La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices.
La riqueza es un poder usurpado por la minoría para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho.
La televisión nos proporciona temas sobre los que pensar, pero no nos deja tiempo para hacerlo.
La tontería se coloca siempre en primera fila para ser vista; la inteligencia detrás para ver.