Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.
Las discusiones metafísicas se parecen a los globos llenos de aire; cuando revientan las vejigas, se observa cómo sale el aire y no queda nada.
Las enzimas con unas cosas inventadas por los biólogos para explicar unos procesos que de otra forma requieren que pienses mucho más.
Las espinas de la vida se trocarán en flores para toda la eternidad.
Las estadísticas son al mundo lo que el poste al borracho. Sirven para sostenerlo, no para mejorarlo.
Las flores son para los muertos.
Las frases no son para analizarlas, si no para aplicarlas en la vida.
Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican.
Las guerras se hacen para producir deudas.
Las horas más dolorosas de la amante cuando se imagina a su amado con sus hijos en las rodillas mientras su mujer, sonriente, entra y sale con tentadoras bandejas.
Las ideas solo son exóticas, para el que no tiene ideas.
Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.
Las lágrimas son inútiles, a menos que esté el marido presente para verlas derramar.
Las lecturas que se hacen para saber no son, en realidad, lecturas. Las buenas, las fecundas, las placenteras son las que se hacen sin pensar que vamos a instruirnos.
Las leyes callan cuando las armas hablan.
Las leyes guardan silencio cuando suenan las armas.
Las leyes se han hecho para el bien de los ciudadanos.
Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad.
Las luces están dispuestas para iluminarnos desde el pasado.
Las matemáticas se escriben para los matemáticos.
Las matemáticas son una gimnasia del espíritu y una preparación para la filósofia.
Las mayores dificultades del hombre empiezan cuando puede hacer lo que quiere.
Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.
Las mentes son como las flores, sólo se abren cuando es el momento adecuado.
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.