Cuando los ojos se encuentran, nace el amor.
Cuando los padres han construido todo, a los hijos sólo les queda el derrumbarlo.
Cuando los países se desmoronan y se caen lo único que queda de ellos es la cultura, por eso es tan importante. Un país sin cultura va a la desaparición. Creo que hay que dedicar un capital a la cultura, crear productos útiles para el ser humano, tanto para su consumo como para su conciencia.
Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.
Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.
Cuando los sabios se enamoran parecen tontos; cuando se enamoran los tontos, parecen tan tontos como antes.
Cuando los tambores hablan, las leyes callan.
Cuando marzo mayea, mayo marcea
Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.
Cuando más grande es vuestra gloria, más cerca estáis de vuestra declinación.
Cuando más logra usted aumentar el miedo a las drogas y el crimen, las madres desamparadas, los inmigrantes y alienados, más controla a toda la gente.
Cuando más se pone a prueba la habilidad conciliatoria de una persona, es cuando tiene que concertar con un necio.
Cuando me conformo con nada es cuando me conformo de todo.
Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.
Cuando me dices: Soy tuya, tu voz es miel y es aroma, es igual que una paloma torcaz que a su macho arrulla.
Cuando me encuentro con alguna idea que no es de este mundo, siento como si se ensanchara este mundo.
Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder.
Cuando me esté retratando en tus pupilas de fuego, cierra de pronto los ojos por ver si me coges dentro.
Cuando me hiciste otro, te dejé conmigo.
Cuando me pidieron ir a la guerra de Irak yo dije que no: no me interesaba este tipo de cobertura que depende sólo de los boletines del estado mayor. Así no hay periodismo posible, ya que no hay forma de saber sobre el terreno en qué medida esa información refleja o no la realidad.
Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.
Cuando me siento abatido me doy jaque mate a mí mismo.
Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.
Cuando mejor mentimos es cuando la mentira concuerda con nuestro carácter.
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.