Un creyente es un pájaro enjaulado; un librepensador es un águila que parte las nubes con alas incansables.
Un pájaro equivocado firmó mi poema en blanco.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Un pájaro que murió me dio un consejo: ten siempre en la mente el vuelo.
Una idea es como un pájaro raro que no se puede ver. Lo que uno ve es el temblor de la rama que acaba de abandonar.
Yo miro tu recuerdo náufrago. Y aquel pájaro ingenuo bebiendo el agua del espejo.