Ahora cuesta más entretener a un niño, que lo que alguna vez costó educar a sus padres.
De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga.
El sexo es hereditario. Si tus padres jamás lo practicaron, es muy probable que tú tampoco.
La primera mitad de nuestra vida nos la estropean nuestros padres; la segunda nuestros hijos.
La tierra no nos fue heredada por nuestros padres, nos fue prestada por nuestros hijos.
Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.