Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Estamos progresando. En la edad media me habrían quemado y ahora se conforman con quemar mis libros.
Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos.
Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.