La vida quizá es ese instante sin continuidad en que mis ojos se derrumban en los tuyos...
Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.
Los ojos son para mirar, las manos para coger, la cabeza para pensar y el corazón para amar.
Luz... cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.