Padres no podemos tener más que una vez; se promete demasiado el que entra en la vida con la esperanza de hallar muchos amigos.
Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas.
Para conocer a una mujer hace falta toda una vida.
Para el hombre dichoso todos los países son su patria.
Para encontrar el optimismo, busca las cosas buenas de la vida.
Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.
Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.
Para llegar a aborrecer a los conquistadores, habría que saber todos los males que causan; habría que ser testigo de la indiferencia con la que se les sacrifican las más inofensivas criaturas en algún rincón del globo en el que ellos jamás han puesto los pies.
Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.
Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad es preciso que aprendan a oirla.
Para triunfar en la lucha por la vida, el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.
Parece probado que en la vida se triunfa gracias a tres factores: la salud, la inteligencia y el carácter, añadamos un cuarto factor; un poco de suerte.
Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.
Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas.
Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él.
Perdona a todos tus enemigos, pero no olvides sus nombres.
Perdona a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza, y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica (agotadora y vana tarea), que te hace juez y cómplice de lo que te disgusta.
Perdonamos a Los grandes del mundo porque han muerto; pero en vida son imperdonables.
Personalmente, yo solía creer en la reencarnación, pero eso era en una vida anterior.
Pide ayuda. Dile a la vida lo que quieres y deja que suceda.
Piensa el ladrón que todos son de su condición.
Piensa positivo, los pensamientos son como neumáticos que mueven nuestra vida en la dirección que canalizamos nuestros deseos.
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.
Pienso que una vida dedicada a la música es una vida bellamente empleada, y es a eso a lo que he dedicado la mía.
Poco bueno habrá hecho en su vida el que no sepa de ingratitudes.