Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
Los árboles tienen una vida secreta que sólo les es dado conocer a los que se trepan a ellos.
Los conceptos son de todos y se nos imponen desde fuera; las intuiciones siempre son nuestras.
Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.
Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.