La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
La diferencia entre un esclavo y un ciudadano es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla.
La dulzura en el hablar, en el obrar y en reprender, lo gana todo y a todos.
La duración de nuestras pasiones depende tan poco de nosotros como la duración de nuestra vida.
La educación empieza con la vida, y no acaba sino con la muerte.
La educación es un seguro para la vida y un pasaporte para la eternidad.
La esencia de la vida espiritual está formada por nuestros sentimientos y nuestras actitudes hacia los demás.
La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún.
La experiencia de la vida es la pasión de beberla hasta la embriaguez profunda, cantar, bailar, decir versos hermosos y luego dormir.
La familia proporciona unos valores que quedan para toda tu vida. Una familia unida y llena de amor es un lujo difícil de conseguir.
La fascinación lírica por las drogas es un expedimento por el que todos hemos pasado, pero a la larga resulta improductivo. Emborracha, pero no alimenta.
La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive, es porque cree en alguna cosa.
La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos positivos.
La felicidad es estar haciendo algo grande con la vida, algo que la llene y que vaya más allá de los propios intereses.
La felicidad es la máxima aspiración del hombre, hacia la que apuntan todos los vectores de su conducta, pero si queremos conseguirla, debemos buscarla. Además, la felicidad no supone un hallazgo al final de la existencia, sino a través de su recorrido.
La felicidad es suma y compendio de lo que uno ha ido haciendo con su vida.
La felicidad está en mil cofres. Pero todos tenemos alguna llave.
La felicidad no consiste en vivir bien y tener un excelente nivel de vida, sino en saber vivir. Es frecuente captar esto cuando la vida se acaba.
La filosofia moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso trasformar, la verdad.
La flecha de mi vida ha clavado sus rumbos en tu pecho y esquivo entre tus brazos el acecho de las cien rutas que mi paso olvida.
La fuente de la vida es el corazón.
La gloria del mundo es transitoria, y no es ella la que nos da la dimensión de nuestra vida, sino la elección que hacemos de seguir nuestra leyenda personal, tener fé en nuestras utopías y luchar por nuestros sueños.
La gran bendición de la vida es el mañana, y hacer realidad tus sueños.
La gran limpieza. Todos los dioses y Budas amontonados en la hierba.
La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa.