Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mí me han engañado las dos.
Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.
El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.