Lo único que es un fin en sí mismo es el hombre, nunca puede ser utilizado como medio.
Los celos no son corrientemente más que una inquieta tiranía aplicada a los asuntos del amor.
Los gatos son misteriosos; pasa más por su mente de lo que nunca podríamos imaginarnos.
Los maridos no son nunca amantes tan maravillosos como cuando están traicionando a su mujer.
Los niños son como Dios, llenos de ternura, paz y con el lenguaje universal del Amor.