Desde tales hasta los más quiméricos charlatanes no hubo ningún filósofo que influyese ni siquiera en las costumbres de la calle donde vivía.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida
Después del amor, la simpatía es la pasión divina del corazón humano.
Después del amor, lo más dulce es el odio.
Dice hecatón: te descubriré un modo de provocar el amor sin filtro magico, sin hierbas, sin ensalmos de hechicera: si quieres ser amado, ama.
Dile que no recuerde y dile que no respire, amor, sin respirarme.
Dime que no me conformarás nunca, ni me darás la felicidad de la resignación, sino la felicidad que duele de los elegidos, los que pueden abarcar el mar y el cielo con sus ojos y llevar el Universo dentro de sus cuerpos.
Dios da, nunca vende.
Dios es la plenitud del cielo; el amor es la plenitud del hombre.
Dios ha hecho el mundo redondo para que nunca podamos ver demasiado lejos el camino.
Dios mío, casi no he creído nunca en tí, pero siempre te he amado.
Dios no habría alcanzado nunca al gran público sin ayuda del diablo.
Dirigidos a una sola persona, y mutuos, caritas y amor, dan un matrimonio feliz.
Donde el camino me llevó siempre una lumbre daba abrigo pero yo nunca conocí qué es una patria y un hogar.
Donde hay amor, hay dolor.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Donde hay fe hay amor, donde hay amor hay paz, donde hay paz esta Dios y donde está dios no falta nada.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Donde no hay celos no hay amor.
donde termina el amor empieza el disgusto
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos vizcos, con más motivo.
Dulce amor el alcanzado con dificultades.
Dulce y triste, como un amor sobrecogido por largos suspiros de lo profundo de un sauce poco a poco va saliendo la luna.