Yo trabajo para vivir, nunca viviré para trabajar.
Zozobra la verdad, más nunca ahogada la veras.
¡ay!. Supe más tarde que, preocupada por su propia carrera, jamás oyó mi nombre, ni supo de mis luchas, mi concierto o mi éxito.
¡De ti nunca se sacian los ojos!.
¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!
¡Las caras de las muñecas!. Aunque nunca lo pensé me he vuelto viejo.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
¡qué beneficioso seria para la vida que nos percatásemos y enterásemos a tiempo de que nunca estaremos en mejores términos con nuestra amada que si elogiamos a nuestro rival!. Su corazón se llenara de gozo y cualquier temor a herirnos o perdernos se habrá desvanecido; nos hará confidentes suyos, y nosotros, muy contentos, nos convenceremos de que el fruto del árbol será nuestro si tenemos el suficiente buen humor para dejar a otros las hojas que vayan cayendo.
¿Cuál es el arte para preparar una buena amistad? Si quieres ser amado, ama.
¿Habrá un fin al saber?. Nunca, nunca. Se está siempre al principio de una curiosidad inextinguible frente a infinita vida.
¿Nunca has, en sueños, en el cielo de otra cama contado nuevas estrellas...?.
¿Quién habló de la imaginación al poder? Nunca hubo imaginación en el poder.
¿quién podría afirmar que una eternidad de dicha puede compensar un instante de dolor humano?.
¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?.