Nací en una mala época para España, pero realmente buena para el cine.
Nadie es más solitario que aquél que nunca ha recibido una carta.
Nadie imagina cuánto ingenio se requiere para no parecer nunca ridículo.
Ni la sociedad, ni el hombre, ni ninguna otra cosa deben sobrepasar para ser buena los límites establecidos por la naturaleza.
Ni pueblos ni hombres han de ser medrosos que lleguen a tener miedo de sí mismos. En buena hora que la política sea artística, y pocas ciencias requieren tanto arte y mesura y estudio y buen gusto como ella. Pero ha de ser sincera.
Ni tú ni yo ni nadie dejará nunca de ser por siempre.
Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo; pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
Ninguna buena acción queda sin castigo.
Ninguna casa debería estar nunca sobre una colina ni sobre nada. Debería ser de la colina. Perteneciente a ella. Colina y casa deberían vivir juntas, cada una feliz de la otra.
No conozco ninguna buena obra de arte que no tenga misterio.
No da con el fin de recibir; dar es de por sí una dicha exquisita.
No existe la madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser una buena madre.
No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo.
No hagas de tu sueño algo perdido: nunca sabrás lo que vale hasta que lo veas dando frutos en la realidad.
No hay hombre mas desdichado que el que nunca probó la adversidad.
No hay influencia buena; toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma.
No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión
No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya.
No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.
No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.
No importa lo mal que te trate la gente. Nunca caigas a su nivel, simplemente se consciente de que eres mejor y aléjate.