La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.