Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben tener.
Algunas personas nunca aprenden nada, porque todo lo comprenden demasiado pronto.
Allá donde esté, en un paraíso maravilloso, sólo le faltará una cosa. . . Tú.
Allá donde la moral y la religión son reducidas al ámbito exclusivamente privado, faltan las fuerzas que puedan formar una comunidad y mantenerla unida.
Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Allí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva.
Allí donde la toques, la memoria duele.
Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida.
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Allí está todo lo que necesitas, sol y luna y estrellas, pues la luz que reclamas habita en tu interior.
Ama como tú quieras, pero nunca les preguntes a los demás cómo lo hacen. Sé como a ti te dé la gana, pero nunca les digas a los demás cómo tienen que ser.
Ama y aprecia a la mujer y no abuses nunca de su debilidad, sería una infamia y una cobardía.
Amigos son los huevos, que están en el mismo nido y nunca se regañan.
Amistad nunca mudable por el tiempo o la distancia, no sujeta a la inconstancia del capricho o del azar, sino afecto siempre lleno de tiernísimo cariño, tan puro como el de un niño, tan inmenso como el mar.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal.
Amo a los que no saben vivir sino encaminados al hundimiento; pues son los únicos que cruzan el abismo.
Amo al que hace de su virtud su afán y fatal destino; pues por su virtud quiere seguir con vida y no quiere vivir más.
Anárquico es el pensamiento y hacia la anarquía va la historia.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Apenas nace la virtud, cuando ya genera contra sí la envidia, pues antes verás un cuerpo sin sombra que la virtud sin la envidia.