Pues hasta la curiosidad y el espanto terminan por cansarse.
Pues la felicidad requiere, una virtud perfecta y una vida entera.
Pues mi noción de la justicia es ésta: los hombres no son iguales.
Pues no tiene la capacidad de gobernar con justicia, y no debe gobernar el que no tiene la capacidad de convencer.
Que en este mi infortunio está mi suerte: pues llevando mi muerte entre mi vida, es inmortal la vida de mi muerte.
Que en lugar de apuntar hacia un enemigo difuso, es mejor esperar que se torne en amigo, es mejor contar hasta diez con el palo en la mano, es mejor dejar una salva para mañana.
Que ni una palabra ni una mirada obscena manchen la casa en donde haya un niño.
Que nunca el arte abstracto, que nos tiraniza hoy día arranque de sus encantos este volumen asombroso.
Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.
Quien ama a los hombres afianza a los hombres, pues él mismo desea ser afianzado; ayuda a los hombres a lograr éxito, pues él mismo desea lograr éxito.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien nace mortal, camina hacia la muerte.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
Quien no ha llegado lejos nunca, que espere, que el tiempo se lo dará todo.
Quien no sienta amor, deberá aprender a adular o no saldrá nunca a flote.
Quien nunca haya cometido un error, nunca ha intentado algo nuevo.
Quien vive como yo no muere: se acaba, se marchita, se desvegeta. El sitio donde estuvo sigue sin él estar allí, la calle por donde caminaba sigue sin que él sea visto en ella, la casa que habitaba es habitada por no él.
Quien vive temeroso, nunca será libre.
Quienes comparten nuestra niñez, nunca parecen crecer.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Reflexionar con calma antes de adoptar ninguna determinación, no cansarse nunca de obrar el bien, y tratar cada asunto según convenga.
Repudio todo pensamiento sistemático porque todo sistema conduce necesariamente a la trampa.