Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá un valor más alto que el de ser un hombre.
Por todo el mundo hay pequeñas habitaciones donde la gente copula, tozudamente contra toda razón.
Porque nada he deseado aparte de tu amor nunca perdí mi tierra que me invento contigo.
Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.
Puede que no haya llegado donde intentaba ir, pero creo que he terminado donde necesitaba estar.
Pues estaba acostumbrado a caminar en la noche y le gustaba mirarle a la cara a todo lo dormido.