La mano del piadoso nos quita siempre honor; mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.
La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.
La muerte llegará, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
La naturaleza señala a los soldados de la vida el lugar en donde han de luchar por ella.
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener