Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo.
Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
Es pueril preguntarse dónde van las cosas y la gente. No van a ninguna parte y han llegado.
Es un departamento pequeño; apenas tengo lugar donde dejar mi sombrero y un puñado de amantes.
Escriba libros sólo si lo que va a decir en ellos usted nunca se lo confiaría a nadie.