El genio en el arte consiste en saber hasta donde podemos caminar demasiado lejos.
El gobernante que pretende encauzar a su país hacia la democracia tiene que empezar por ser un verdadero demócrata, y demostrarlo tolerando la oposición, por más cruda que se ejerza en el mitin, en la prensa, en la diatriba personal.
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.
El hombre llega hasta donde la mujer quiere.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
El hombre nunca ha encontrado una definición para la palabra libertad.
El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.
El hombre puede creer en lo imposible, pero no creerá nunca en lo improbable.
El hombre puede expulsar a la compasión de su corazón, pero Dios nunca lo hará.
El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.
El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable.
El hombre sabio es pobre en apariencia, pues su tesoro está en Suiza.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.
El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar.
El horizonte fue creado donde existe un siempre, ¿en dónde? en algún lugar.
El humilde conocimiento de ti mismo es un camino más seguro hacia dios que el camino de la ciencia.
El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.
El jardín silencioso. donde la camelia, ofrece su blancura.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.
El más dulce e inofensivo camino de la vida conduce a través de las avenidas de la ciencia y del saber.
El matrimonio es tratar de solucionar entre dos, problemas que nunca hubieran surgido al estar solos.
El mejor automovilista es aquel que conduce con imaginación... imagina que su familia va con él en el auto.
El microscopio empieza donde el telescopio termina.-