Nunca andes por el camino trazado, pues te conducirá únicamente hacia donde los otros fueron.
Nunca vayas por el camino trazado, porque conduce hacia donde otros han ido ya.
Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias siguen tus pasos.
El mal que me ha sucedido yo nunca lo lamenté, pero tampoco lo olvido pues dio sentido a mi bien.
El miedo ante la unión, ante el fluir hacia la otra parte. Entonces ya no estoy nunca más solo.
Hay amor donde una mujer nunca obtiene lo que espera y un hombre nunca espera lo que obtiene.
Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
Las personas que nunca se preocupan por sus antepasados jamas mirarán hacia la posteridad.
Mientras más preguntamos sobre quienes somos, menos respuestas obtenemos de hacia donde vamos.