Cascar una nuez no es realmente un arte, y en consecuencia nadie se atrevería a congregar a un auditorio para entretenerlo entonces ya no se trata meramente de cascar nueces. O tal vez se trate meramente de cascar nueces, pero entonces descubrimos que nos hemos despreocupado totalmente de dicho arte porque lo dominábamos demasiado, y este nuevo cascador de nueces nos muestra por primera vez la esencia real del arte, al punto que podría convenirle, para un mayor efecto, ser un poco menos hábil en cascar nueces que la mayoría de nosotros.
Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía que dio a cascar al diente de la sabiduría.
La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.
Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito.