Generalmente nos inclinamos más a creer lo malo que lo bueno, a exagerarlo sin visible causa.
Gracias a nuestra ignorancia, que no a nuestros conocimientos, vamos seguros por la vida.
Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
La ciencia apenas sirve nada mas que para darnos una idea de la extensión de nuestra ignorancia.
La ciencia no sirve sino para darnos una idea de cuan vasta es nuestra ignorancia.
La duración de nuestras pasiones depende tan poco de nosotros como la duración de nuestra vida.
La filosofía es una lucha contra el hechizo de nuestra inteligencia por el lenguaje.
La guerra es un acto de violencia que intenta obligar al enemigo a someterse a nuestra voluntad.