Justa causa de alegría es ver alegre a un amigo.
La verdad jamás daña a una causa que es justa.
Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.
Una buena causa no hace que la guerra sea justa.
Una causa bien defendida es una causa justa.
(...) en nuestra naturaleza hay tres cuerdas que pueden ser pulsadas por el motivo, es decir, tres fuentes de todas nuestras acciones: 1) el provecho propio (interés), 2) la compasión, y 3) la crueldad. - Ha de ser muy fácil reducir cada acción humana a una de estas tres cuerdas. - Las acciones realizadas por superstición religiosa fluyen del provecho propio. - Todas las acciones nobles y virtuosas, de la compasión. - La venganza es crueldad.
A causa perdida, mucha palabrería.
A menudo es preferible una falsa alegría a una tristeza cuya causa es verdadera.
A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.
A quien nos justifica nuestra desconfianza llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.
A veces nos dirigimos a dios mendigando un poco de alegría y otras veces le brindamos nuestra propia alegría. En tales momentos nos hallamos más cerca de Él, porque no es nuestra necesidad, sino nuestra alegría lo que hacía él nos empuja.
A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
A veces tu alegría causa tu sonrisa, pero tambien hay veces en las que tu sonrisa puede causarte alegría.
A veces, la causa sigue al efecto: por ejemplo, cuando un médico va detrás del feretro de su paciente.
Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad.
Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos.
Al estar enamorados de una mujer, simplemente proyectamos en ella un estado de nuestra mente; por consiguiente, lo importante no es el valor de la mujer, sino la profundidad del estado.
Algo he aprendido en mi larga vida: que toda nuestra ciencia, contrastada con la realidad, es primitiva y pueril; y, sin embargo, es lo más valioso que tenemos.
Algunas veces, la razón me parece ser la facultad de nuestra alma para no comprender nada de nuestro cuerpo.
Ama tu soledad y soporta el sufrimiento que te causa.
Amigos verdaderos son los que vienen a compartir nuestra felicidad cuando se les ruega y nuestra desgracia sin ser llamados.
Amo las limitaciones, porque son la causa de la inspiración.
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.