Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo.
Ten una voz, mujer, que sea cordial como mi verso y clara como una estrella.
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
Tener dinero es como ser rubia: es más divertido, pero no de vital importancia.
Tenga cuidado con las cosas pequeñas. Su ausencia o presencia pueden cambiarlo todo.
Tengamos fe en la religión y en la libertad, las dos únicas cosas grandes del hombre: la gloria y el poder son deslumbrantes, no grandes.
Tengo que admirar profundamente a alguien para valorarlo como amigos.
Termina el día siempre con un pensamiento positivo. No importa lo duras que fueron las cosas, mañana es una buena oportunidad para hacerlas mejor.
Tienes que saber como aceptar el rechazo y como rechazar la aceptación.
Tierno como un suspiro, atento como un escultor, apasionado como el fuego, tu amor, mi amor.
Tiraríamos muchas cosas, si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran.
Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás.
Toda filosofía guarda algo de los sofismas frente a los cuales se erige como verdad.
Toda la gente cruel se describe a sí misma como el parangón de la franqueza.
Toda la naturaleza es como un arte desconocido del hombre.
Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más.
Todas las cosas están compuestas de átomos.
Todas las cosas llegan, le hacen a uno daño y se van.
Todas las cosas participan de todo, mientras que la inteligencia es infinita y se gobierna a sí misma y no está mezclada con nada.
Todas las cosas por un poder inmortal cerca o lejos ocultamente están unidas entre si, de tal modo que no puedes agitar una flor sin trastornar una estrella.
Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen.
Todo amor, como experiencia, es absolutamente original.
Todo el mundo cuenta como ganó sus primeras cien pesetas; nadie cuenta como ganó su último millón.
Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse cuenta de que la vida se compone de cosas pequeñas.
Todo es como los ríos, obra de las pendientes.