Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.
Si yo fuese como una roca y no como una nube, mi pensar, que es como el viento, me abandonaría.
Siempre es incompresible para un hombre ver como una mujer rechaza una oferta de matrimonio.