Hay probabilidad de que ocurran cosas inesperadas en cada segundo de nuestra frágil existencia.
Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. Y la verdad se busca con humildad.
Hay un hambre que es tan grande como la del pan y es la de la injusticia, la de la incomprensión.
Hay una moral femenina y una moral masculina como capítulos preparatorios de una moral humana.
Haz lo que sea correcto, no lo sencillo ni lo popular, y verás como siempre te irá bien.