El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y en vender como si estuviera en quiebra.
El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud hacia ellas.
El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.
El ser inmóvil mueve como objeto del amor, y lo que él mueve imprime el movimiento a todo lo demás.
El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
El silencio es como el viento: atiza los grandes malentendidos y no extingue más que los pequeños.
El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.