Mi mano en el diapasón se afirma como una zarpa. Es que voy gritando cosas que me dicta la guitarra.
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad. Si lo hiciera, dejaría de ser artista.
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.