No vemos las cosas como son, las vemos como nosotros somos.
No vemos las cosas como son, las vemos como somos nosotros.
Vemos las cosas como somos, no como son.
Nos vemos a nosotros mismos como seres reales, pero quizá somos nuestros propios y engañosos espejismo.
Todo depende de cómo vemos las cosas y no de como son en realidad,
La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría.
A los niños nadie les enseña algunas cosas indispensables, como arreglar una llave que gotea, sobornar a un funcionario o cortarle el pelo al perro.
Al no tener ya miedo de las palabras ¿cómo iba a temer las cosas?
Como duele gastar el instante en el que tú ya no está, como cuesta luchar con las cosas que no vuelven más.
Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.
Consideremos los lirios del campo cuya fragancia es efímera; nosotros somos como ellos, la flor desaparece y se pierde el aroma.
Cosas quiero, como una gran ola de ternura deshaciéndome un ruido de caracol, un cardumen de peces en la boca, algo de eso frágil y desnudo, como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la mañana, o simplemente una semilla, un árbol, un poco de hierba.
Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.
De todas las cosas relativas a la política, la única que comprendo es el motín. Fatalista como un turco, creo que todo lo que podemos hacer por el progreso de la humanidad, y nada, son exactamente lo mismo.
Deberíamos lograr muchas más cosas si no pensamos en ellos como imposibles.
El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.
El comienzo de todos los saberes es la admiración ante el hecho de que las cosas sean como son.
El dinero sólo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar con dinero, sino sólo con amor.
El hombre no vive, como las bestias salvajes, en un mundo de cosas meramente físicas, sino en un mundo de signos y símbolos.
El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal y como siempre las ha hecho.
En las grandes cosas los hombres se muestran como les conviene mostrarse. En las pequeñas como son.
En todas las cosas parece existir como ley un círculo.
Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio
La adversidad es como un fuerte viento que nos arranca todo menos las cosas que no pueden ser arrancadas. En ella nos vemos como realmente somos.
La falsa imaginación te enseña que cosas tales como la luz y la sombra, el largo y el alto, lo blanco y lo negro son diferentes y tienen que ser discriminadas; pero ellas no son independientes una de la otra; ellas son aspectos diferentes de la misma cosa, ellos son conceptos de relación, no la realidad.