Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.
Uno siente que ciertas palabras son terribles para todos los demás, salvo para nosotros mismos.
Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.
Y entender a todos y a todos decirle: vive, porque la vida es la poesía más alta.
Yo en todos los libros acostumbro a leer el prefacio, porque a veces suele ser lo mejor de la obra.
Yo trato de privarme de ideas. Todos los días me quito alguna, pero siempre me quedan demasiadas.
¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!.