No necesito dinero. Sólo la gente que paga sus facturas lo necesita, y yo jamás pago las mías.
No podría definirme como ateo, porque declararme ateo correspone a una certidumbre que no poseo.
No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino.
No puedes hacer un acto amable demasiado pronto, porque nunca sabes cuándo será demasiado tarde.
No puedo tomar mi libertad como fin sino tomando igualmente por fin la de los otros.