No debemos tomar la terquedad de nuestros prejuicios como valor para defender nuestras opiniones.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No es fácil estar sola, otras personas te miran con ojos impacientes como de sala de espera.
No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas.
No existe la libertad de prensa, tan sólo es una máscara de la libertad de empresa.
No existe la suerte. Sólo hay preparación adecuada o inadecuada para hacer frente a una estadística.