Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Al carajo con la verdad. El estilo es más importante: cómo hacer una por una cada cosita.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera, o viña en carretera, nunca le falta guerra.