Lo que consideramos como justicia es a menudo una injusticia cometida en favor nuestro.
Lo que el escritor pide al lector no es tanto su beneplácito como su atencion.
Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.
Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que el maestro denomina mariposa.
Lo único que es un fin en sí mismo es el hombre, nunca puede ser utilizado como medio.
Lo único que sabemos es lo que nos sorprende: que todo pasa, como si no hubiera pasado.