Hay en tu mirada yo no sé qué cosa, que en mis fibras penetra y penetra como espada sorda.
Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.
Hay manos que triunfan al quedarse vacías y otras como puños que no conservan nada.
Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente.