El hombre ha de fijar un final para la guerra. Si no, la guerra fijará un final para el hombre.
El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él.
El hombre no se siente completo sólo con una familia, es el trabajo lo que nos da nuestra identidad.
El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón esta condenado a obrar muy raramente.
El hombre sólo puede ser esclavizado cuando es bastante débil para escuchar la razón.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.