El espíritu del virtuoso es como un espejo. Te miras en él y puedes peinarte.
El factor más importante y universal como causa del estrés y enfermedades es la carencia de amor.
El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso.
El gesto de amargura del hombre es, con frecuencia, sólo el petrificado azoramiento de un niño.
El hábito es como un cable; nos vamos enredando en él cada día hasta que no nos podemos desatar.
El hombre bajo todo gobierno sera el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.